Las Segundas Jornadas Académicas de Educación Básica permitieron reflexionar sobre diversos desafíos y oportunidades de la educación contemporánea. Entre las ponencias presentadas, destacó “Aulas del Futuro: Innovación con Propósito”, desarrollada por Jorge Patrick Peña Guevara, quien expuso una experiencia educativa innovadora implementada en la ciudad de Huaquillas. La propuesta evidencia cómo la transformación de espacios escolares y la aplicación de metodologías activas pueden generar cambios significativos en el aprendizaje de los estudiantes. Sin embargo, más allá de los logros alcanzados, la experiencia plantea una reflexión crítica sobre el papel del docente y las limitaciones estructurales del sistema educativo ecuatoriano. En este contexto, se sostiene que la innovación educativa en el Ecuador fiscal no es producto de una planificación estatal sistemática, sino del esfuerzo y la agencia docente; no obstante, esta realidad también evidencia la precariedad de una política pública que delega gran parte de la responsabilidad del cambio educativo a la autogestión de la comunidad escolar.
Uno de los aspectos más relevantes de la ponencia es la transformación de un espacio escolar abandonado en un entorno de aprendizaje innovador. Peña Guevara explica que el proyecto inició con la adecuación de una bodega para convertirla en un aula tecnológica. Este hecho demuestra que la innovación no siempre depende de grandes inversiones económicas, sino de la capacidad de los docentes para identificar oportunidades y generar cambios significativos en su entorno. Esta visión coincide con el planteamiento de Dewey, quien defendía el aprendizaje basado en la experiencia y la acción. Desde esta perspectiva, la transformación del espacio escolar constituye una forma de resistencia pedagógica frente a las limitaciones materiales que caracterizan a muchas instituciones fiscales del país.
El enfoque STEAM+H: Innovación con sentido humano
Otro elemento fundamental de la propuesta es la implementación del enfoque STEAM+H, donde la tecnología se integra con valores humanos y sociales. Según el ponente, la letra “H” representa la humanidad y orienta el desarrollo de proyectos destinados a resolver problemas reales de la comunidad. Un ejemplo destacado fue la creación de soluciones tecnológicas para mejorar la movilidad de estudiantes con discapacidad. Esta experiencia demuestra que la innovación educativa no debe centrarse únicamente en el uso de herramientas digitales, sino en su capacidad para promover la inclusión, la empatía y el compromiso social. Desde una perspectiva académica, Area-Moreira, Hernández-Rivero y Sosa-Alonso (2016) sostienen que la incorporación de las tecnologías en el aula alcanza mayor impacto cuando se integra a estrategias pedagógicas orientadas al aprendizaje significativo y al desarrollo integral del estudiante.
Logros, autogestión y las grietas de la política pública.
Asimismo, los reconocimientos nacionales e internacionales obtenidos por el proyecto constituyen una evidencia concreta de su impacto positivo. Sin embargo, estos logros también revelan una realidad preocupante: gran parte de los recursos utilizados para desarrollar las iniciativas provienen de la autogestión docente y del apoyo de familias y organizaciones externas. Como señala el propio ponente, el Estado ha proporcionado principalmente la infraestructura básica, mientras que la adquisición de equipos y materiales ha dependido del esfuerzo de la comunidad educativa. Esta situación se relaciona con lo expuesto por Ávalos Ruiz, Victoria Maldonado y Berral Ortiz (2020), quienes advierten que la brecha digital continúa siendo un factor de exclusión educativa y una limitación para el acceso equitativo a recursos tecnológicos. En el caso analizado, la creatividad y el liderazgo del docente permiten superar numerosas dificultades, pero también ponen en evidencia las limitaciones de las políticas públicas destinadas a promover la innovación educativa.
¿El compromiso docente es suficiente?
No obstante, algunos podrían argumentar que el éxito de experiencias como “Aulas del Futuro” demuestra que la falta de recursos no constituye un obstáculo para alcanzar una educación de calidad. Desde esta perspectiva, el compromiso docente sería suficiente para impulsar cambios significativos en cualquier institución educativa. Sin embargo, esta postura corre el riesgo de normalizar la precariedad. Si bien la dedicación, la creatividad y el liderazgo de los docentes son factores fundamentales para la innovación, no resulta razonable que el desarrollo educativo dependa exclusivamente del sacrificio personal de determinados profesionales. Una educación de calidad requiere políticas públicas sólidas, financiamiento adecuado y condiciones equitativas que permitan a todas las instituciones ofrecer oportunidades de aprendizaje innovadoras.
Conclusiones: Hacia una innovación sostenible
Anexo
Como complemento del presente ensayo crítico, se comparte el enlace de la sustentación audiovisual, donde se explica la tesis, los argumentos principales y las conclusiones derivadas del análisis de la ponencia seleccionada.
https://youtu.be/1LeAHNQ0CREÁvalos Ruiz, I., Victoria Maldonado, J. J., & Berral Ortiz, B. (2020). La brecha digital como factor de exclusión del sistema educativo. Trances: Transmisión del Conocimiento Educativo y de la Salud, 12(6), 872–890. https://produccioncientifica.ugr.es/documentos/66391e6e3f575266e3bf7c7d
Area-Moreira, M., Hernández-Rivero, V. M., & Sosa-Alonso, J. J. (2016). Modelos de integración didáctica de las TIC en el aula. Comunicar, 24(47), 79–87. https://doi.org/10.3916/C47-2016-08
Peña Guevara, J. P. (2026). Aulas del futuro: innovación con propósito [Ponencia]. Segundas Jornadas Académicas de Educación Básica, Universidad Estatal de Milagro (UNEMI).











